Ante la escasez de DRAM, Intel planea subir un 10% el precio de sus CPUs
20 marzo, 2026
La escasez de memoria DRAM, impulsada por la alta demanda de los centros de datos, no solo ha encarecido la RAM; también está impactando en los precios de los SSD y las tarjetas gráficas. Hasta ahora, las CPUs parecían mantenerse al margen, pero eso está por cambiar.
Intel planea aumentar el precio de sus procesadores alrededor de un 10%, y no solo en el segmento de servidores. Esta subida también alcanzará a los usuarios finales, especialmente en los chips con capacidades de inteligencia artificial, cada vez más presentes en los llamados AI PCs.
El impacto será aún más evidente en el mercado de portátiles. Los fabricantes, ya presionados por el aumento en los costes de componentes, tendrán que decidir entre reducir sus márgenes o trasladar el incremento al precio final, algo que, previsiblemente, terminará afectando a los consumidores.
Según datos del sector, la RAM y la CPU representan más de la mitad del coste de un portátil. Con ambos componentes al alza, los precios podrían subir de forma considerable en los próximos meses.
Analistas apuntan a que este ajuste responde a un desequilibrio entre oferta y demanda, impulsado principalmente por la creciente necesidad de hardware para inteligencia artificial en centros de datos, lo que está tensionando toda la cadena de suministro.